Logo Cubiertas y Amianto SL — Empresa RERA Cantabria

Empresa RERA Nº 39/00118

Retirada de amianto en naves agrícolas y granjas

El sector agrícola español cuenta con un enorme parque de edificaciones construidas durante las décadas de los sesenta, setenta y ochenta del siglo pasado, época en la que el fibrocemento con amianto se convirtió en el material estrella para cubrir naves, almacenes, establos y granjas. Su bajo coste, su facilidad de instalación y su resistencia lo hicieron omnipresente en el mundo rural. Hoy, sin embargo, sabemos que ese material es un riesgo sanitario grave, y la retirada de amianto en naves agrícolas y granjas se ha convertido en una necesidad urgente para miles de propietarios y explotaciones en toda España.

La situación en el entorno rural presenta particularidades que la hacen especialmente delicada. A diferencia de las naves industriales urbanas, las instalaciones agrícolas suelen estar en uso continuo, con animales, trabajadores, maquinaria y productos alimentarios en su interior. El deterioro natural de las placas de fibrocemento —por la exposición prolongada al sol, el viento, las heladas y la humedad— provoca que las fibras de amianto se liberen al ambiente de forma paulatina, contaminando el entorno de trabajo y, en algunos casos, los propios productos agrícolas y ganaderos. Actuar con prontitud no es solo una obligación legal, sino una responsabilidad sanitaria real.

En este artículo explicamos el proceso completo de la retirada de amianto en cubiertas agrícolas, la normativa que lo regula, los pasos que debe seguir cualquier propietario y las claves para garantizar que el trabajo se realiza con todas las garantías.

Por qué el amianto en naves agrícolas es un riesgo especialmente alto

Las placas de fibrocemento en naves del campo no son eternas. Con el paso del tiempo, el cemento que mantiene unidas las fibras de amianto se degrada, y esas fibras —microscópicas e invisibles al ojo humano— quedan en libertad. En un entorno agrícola, esto supone varios riesgos simultáneos:

Es importante recordar que el amianto en buen estado de conservación y sin manipular presenta un riesgo reducido. Sin embargo, cuando las placas están rotas, perforadas, fisuradas o simplemente envejecidas, la situación cambia radicalmente. Por eso, antes de tomar ninguna decisión, es imprescindible realizar una inspección visual y un muestreo profesional para determinar el estado real del material. Puedes ampliar esta información en nuestra [Guía del Amianto](https://www.cubiertasyamianto.com/guia-amianto/).

Marco legal: qué obliga la normativa española

La regulación fundamental en España es el Real Decreto 396/2006, de 31 de marzo, que establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud aplicables a los trabajos con riesgo de exposición al amianto. Esta norma exige que cualquier trabajo de retirada, derribo o mantenimiento de materiales con amianto sea realizado exclusivamente por empresas inscritas en el Registro de Empresas con Riesgo de Amianto (RERA).

Además, el RD 396/2006 obliga a que toda intervención esté precedida de un Plan de Trabajo aprobado por la autoridad laboral competente de la comunidad autónoma correspondiente. Este plan debe recoger, entre otros aspectos:

En el caso de las explotaciones ganaderas, la normativa de bienestar animal y de seguridad alimentaria añade una capa adicional de exigencia: es habitual que sea necesario desalojar parcial o totalmente la instalación durante los trabajos para evitar la contaminación de los animales y los productos.

El proceso de retirada de amianto en una cubierta agrícola paso a paso

La retirada del amianto en una cubierta agrícola no es un simple desmontaje de placas. Es un proceso técnico y regulado que, bien ejecutado, garantiza la seguridad de todos los implicados. Estas son las fases principales:

1. Diagnóstico y muestreo previo
Antes de cualquier actuación, una empresa RERA realiza una inspección visual y extrae muestras del material para su análisis en laboratorio acreditado. Esto permite confirmar la presencia de amianto y su tipología. Consulta cómo funciona este proceso en el artículo sobre [muestreo y análisis de amianto: cómo se toman y analizan las muestras](https://cubiertasyamianto.com/muestreo-y-analisis-de-amianto-como-se-toman-y-analizan-las-muestras/).

2. Elaboración y aprobación del Plan de Trabajo
La empresa especializada redacta el Plan de Trabajo y lo presenta ante la autoridad laboral autonómica para su aprobación. Sin este paso, los trabajos no pueden iniciarse legalmente.

3. Preparación de la zona de trabajo
Se instalan perímetros de seguridad, señalización, sistemas de contención y los medios de descontaminación del personal (unidades de descontaminación con zona sucia, zona intermedia y zona limpia).

4. Retirada de las placas
Los trabajadores, equipados con monos Tyvek, máscaras con filtros P3 y todos los EPI reglamentarios, proceden al desmontaje de las placas. Estas se humedecen previamente para minimizar la emisión de fibras y se manipulan con el máximo cuidado para evitar roturas innecesarias.

5. Embalaje, etiquetado y gestión de residuos
Las placas retiradas se embalan en plástico de doble capa, debidamente etiquetadas como residuo peligroso (código LER 17 06 01 o 17 06 05), y son transportadas por gestor autorizado hasta un vertedero específico para residuos peligrosos.

6. Descontaminación y medición final
Concluidos los trabajos, se realiza una limpieza exhaustiva de la zona y, en muchos casos, se efectúa una medición de fibras en el ambiente para certificar que los niveles están por debajo del valor límite establecido. Puedes saber más sobre este proceso en el artículo sobre [medición de fibras de amianto en el ambiente: microscopio y normativa](https://cubiertasyamianto.com/medicion-de-fibras-de-amianto-en-el-ambiente-