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¿Qué pasa si no retiro el amianto? Sanciones y riesgos

El amianto es uno de los materiales más peligrosos que pueden encontrarse en edificios e instalaciones industriales en España. A pesar de que su uso fue prohibido en el año 2002, todavía hoy existen miles de naves industriales, viviendas y estructuras que mantienen cubiertas o elementos fabricados con fibrocemento con amianto. Conocer las no retirar amianto consecuencias es fundamental para cualquier propietario que aún no ha actuado sobre este problema.

La situación no es baladí. La normativa española es clara y exigente en esta materia, y las autoridades sanitarias y laborales han incrementado en los últimos años la vigilancia sobre este tipo de instalaciones. Muchos propietarios desconocen que mantener materiales con amianto en mal estado o sin control puede acarrear responsabilidades legales, económicas e incluso penales.

En este artículo explicamos de forma clara qué puede ocurrir si no se retira el amianto, qué sanciones contempla la legislación vigente y cuáles son los riesgos reales para la salud y el entorno. La información que aquí encontrarás te ayudará a tomar decisiones fundamentadas y a actuar con responsabilidad.

Los riesgos para la salud: el amianto no es inofensivo

Antes de hablar de sanciones, es imprescindible entender por qué el amianto es tan peligroso. Las fibras de amianto, cuando el material se deteriora o se manipula de forma incorrecta, se liberan al aire y pueden ser inhaladas. Una vez en el interior del organismo, estas fibras no se eliminan y pueden causar enfermedades graves e irreversibles:

El principal problema es que estas enfermedades tienen periodos de latencia muy largos, de entre 20 y 40 años. Esto significa que el daño puede producirse durante años sin que la persona afectada lo sepa, y cuando aparecen los síntomas, la enfermedad ya está en fase avanzada. No actuar hoy puede tener consecuencias devastadoras para trabajadores, inquilinos, vecinos o cualquier persona que frecuente el inmueble.

Marco legal: qué dice la normativa española sobre el amianto

La legislación española es contundente en materia de amianto. El Real Decreto 396/2006, de 31 de marzo, establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud aplicables a los trabajos con riesgo de exposición al amianto. Esta norma obliga a que cualquier actuación sobre materiales con amianto —ya sea retirada, mantenimiento o encapsulado— sea realizada exclusivamente por empresas inscritas en el Registro de Empresas con Riesgo de Amianto (RERA).

Además, el propietario de un inmueble tiene la obligación de:

El incumplimiento de estas obligaciones puede derivar en sanciones administrativas significativas.

Sanciones económicas y responsabilidades legales por no retirar el amianto

Uno de los aspectos que más preocupa a los propietarios es la dimensión económica y legal del problema. Las multas por amianto están recogidas en la Ley de Infracciones y Sanciones en el Orden Social (LISOS), y pueden ser considerablemente elevadas según la gravedad de la infracción:

Una sanción amianto propietario puede producirse por múltiples motivos: no haber realizado una evaluación de riesgos, permitir que trabajadores realicen labores en zonas con amianto sin las medidas de protección adecuadas, contratar empresas no autorizadas para la retirada o no cumplir con las obligaciones de notificación previa a la autoridad laboral.

Pero las consecuencias no se limitan al ámbito administrativo. Si como resultado de la exposición al amianto en un inmueble de tu propiedad alguna persona sufre daños en su salud, podrías enfrentarte a:

¿Cuándo es obligatorio retirar el amianto?

Muchos propietarios tienen la duda de si están obligados a retirar el amianto de forma inmediata o si pueden esperar. La respuesta depende del estado del material:

El tiempo actúa en contra del propietario: las cubiertas de fibrocemento envejecen, se deterioran con el paso de los años y el riesgo de liberación de fibras aumenta progresivamente. Postergar la decisión no elimina el problema, sino que lo agrava.

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