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Empresa RERA Nº 39/00118

Comunidades de propietarios: cómo financiar la retirada de amianto sin derrama

La presencia de amianto en edificios residenciales sigue siendo una realidad en miles de comunidades de propietarios en España. Tejados de fibrocemento, tuberías, bajantes o aislamientos instalados antes de la prohibición total del amianto en 2002 continúan exponiendo a los vecinos a un riesgo sanitario que no puede ignorarse. El problema no es solo identificar el amianto: el verdadero obstáculo para muchas comunidades es económico.

La retirada de amianto tiene un coste significativo, especialmente cuando afecta a cubiertas industriales o elementos comunes de grandes dimensiones. Ante esa realidad, muchos administradores de fincas y presidentes de comunidades se preguntan si es posible financiar la retirada de amianto en una comunidad de propietarios sin recurrir a una derrama extraordinaria. La respuesta es sí, y en este artículo explicamos todas las opciones disponibles.

Conocer las vías de financiación existentes —subvenciones públicas, préstamos colectivos, líneas ICO y otras fórmulas— permite a las comunidades actuar con responsabilidad sin cargar de forma inmediata sobre el bolsillo de cada propietario.

Por qué la retirada de amianto no puede seguir esperando

El Real Decreto 396/2006, que establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud aplicables a los trabajos con riesgo de exposición al amianto, obliga a que cualquier intervención sobre materiales que contengan esta sustancia sea realizada por empresas debidamente acreditadas e inscritas en el Registro de Empresas con Riesgo por Amianto (RERA). Esto incluye tejados de uralita, depósitos, conducciones y cualquier material de construcción con fibras de amianto.

Desde el punto de vista legal, una comunidad de propietarios que tiene conocimiento de la existencia de amianto en sus elementos comunes y no actúa puede incurrir en responsabilidades. Además, cuando se acometen obras de rehabilitación, ampliación o demolición, la retirada del amianto es obligatoria antes de comenzar cualquier otra actuación.

Más allá de la obligación legal, la exposición continuada a fibras de amianto en mal estado está vinculada a enfermedades graves como el mesotelioma o el cáncer de pulmón. Aplazar la actuación no elimina el riesgo: lo prolonga.

Subvenciones públicas para comunidades de propietarios

Una de las vías más interesantes para financiar el amianto en una comunidad de propietarios sin derrama son las subvenciones públicas. Existen tres niveles de ayudas que pueden combinarse entre sí:

Ayudas estatales del Plan de Recuperación y Resiliencia
El programa de ayudas a la rehabilitación residencial del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana incluye líneas específicas para la mejora de la seguridad y salubridad de los edificios. La retirada de amianto puede encuadrarse dentro de estas actuaciones cuando se realiza de forma integrada con otras mejoras del edificio.

Convocatorias autonómicas
Comunidades autónomas como Cantabria, Asturias o el País Vasco disponen de programas propios de rehabilitación que contemplan la eliminación de materiales peligrosos. Las subvenciones pueden cubrir entre el 30 % y el 70 % del coste total en función de la renta de los propietarios y las características del edificio.

Ayudas municipales
Algunos ayuntamientos, especialmente en zonas industriales o con alto parque de edificios antiguos, ofrecen líneas de subvención o bonificaciones fiscales para la retirada de amianto. Conviene consultar con el área de urbanismo o vivienda del municipio correspondiente.

Para acceder a estas ayudas, la comunidad debe estar al corriente de sus obligaciones, presentar un presupuesto de empresa RERA autorizada y, en muchos casos, contar con un informe previo sobre el estado de los materiales con amianto.

Préstamos colectivos para comunidades de vecinos: la línea ICO

Cuando las subvenciones no cubren la totalidad del coste, o mientras se espera la resolución de la convocatoria, el préstamo a comunidad de vecinos para amianto es una solución muy eficaz. Las entidades financieras ofrecen préstamos específicos para comunidades de propietarios que no requieren aval individual de cada vecino: la garantía es la propia comunidad.

La línea ICO de rehabilitación es una de las más utilizadas en este contexto. El Instituto de Crédito Oficial dispone de facilidades de financiación para la rehabilitación de edificios que pueden incluir la eliminación de elementos peligrosos como el amianto. Las condiciones son favorables: plazos largos, tipos de interés competitivos y la posibilidad de que la cuota mensual por propietario sea muy reducida.

Ventajas del préstamo colectivo frente a la derrama:

Para formalizar el préstamo, la comunidad necesita acuerdo en junta (generalmente por mayoría simple cuando se trata de obras necesarias), certificado del administrador y presupuesto detallado de la empresa ejecutora.

Otras fórmulas: pago aplazado con la empresa y gestión integral

Algunas empresas especializadas en retirada de amianto ofrecen acuerdos de pago aplazado directamente con la comunidad, actuando como financiadoras intermedias. Aunque esta opción depende de la política comercial de cada empresa, puede ser útil en casos urgentes donde los plazos administrativos de subvenciones o préstamos no son compatibles con la necesidad de actuar con rapidez.

También existe la figura de la empresa de servicios energéticos (ESE) o gestores de rehabilitación que integran la financiación dentro de un contrato de servicio. La comunidad paga una cuota mensual que incluye la ejecución de la obra, su mantenimiento y la gestión de las subvenciones disponibles.

Por último, es importante recordar que la deducción fiscal por obras de mejora en el IRPF puede aplicarse a los propietarios que tributen individualmente cuando las obras realizadas en la comunidad incluyen actuaciones de mejora de la eficiencia energética o seguridad. Un asesor fiscal podrá indicar en cada caso si la retirada de amianto es deducible en la declaración.

Si quieres ampliar información sobre la normativa en tu comunidad autónoma o conocer más sobre los procesos técnicos implicados, estos recursos pueden resultarte útiles: