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Empresa RERA Nº 39/00118

Amianto en instalaciones deportivas: polideportivos, piscinas y frontones

El amianto en instalaciones deportivas representa uno de los riesgos sanitarios más subestimados en el patrimonio público español. Durante las décadas de los 60, 70 y 80, miles de polideportivos municipales, piscinas cubiertas y frontones fueron construidos o reformados utilizando materiales que contenían amianto, fundamentalmente en forma de fibrocemento. Estas instalaciones, diseñadas para promover la salud y el bienestar de la ciudadanía, albergan paradójicamente un material cuya inhalación puede causar enfermedades graves e irreversibles como el mesotelioma, el cáncer de pulmón o la asbestosis.

La magnitud del problema es considerable si se tiene en cuenta que muchas de estas infraestructuras llevan décadas en uso y que sus gestores —en su mayoría ayuntamientos y diputaciones— no siempre son conscientes de la presencia del material, su estado o las obligaciones legales que conlleva. A diferencia de otros entornos industriales, las instalaciones deportivas acogen a un público especialmente vulnerable: niños, adolescentes, deportistas amateur y personas mayores que practican ejercicio regularmente, con lo que la exposición potencial afecta a un amplio espectro de la población.

Comprender dónde puede encontrarse el amianto en este tipo de instalaciones, cuáles son los riesgos reales y qué obliga la normativa vigente es el primer paso para actuar con responsabilidad. A lo largo de este artículo abordamos de forma práctica y rigurosa todos estos aspectos.

Dónde se encuentra el amianto en polideportivos, piscinas y frontones

El amianto fue incorporado en la construcción de instalaciones deportivas a través de múltiples elementos y sistemas constructivos. Conocer su localización habitual es clave para evaluar el riesgo y planificar cualquier intervención.

Cubiertas y tejados de fibrocemento

El uso más extendido es, sin duda, el de las placas onduladas de fibrocemento en cubiertas. Este material, conocido popularmente como «uralita», fue ampliamente utilizado para cubrir grandes superficies como las de los pabellones polideportivos y piscinas cubiertas. El fibrocemento en piscinas cubiertas es especialmente problemático por la combinación de humedad, temperatura y ventilación forzada, condiciones que aceleran la degradación del material y favorecen la liberación de fibras.

Revestimientos interiores y falsos techos

En muchos frontones y pabellones, el amianto se empleó también en paneles de revestimiento interior, falsos techos, tabiques ignífugos y aislantes acústicos. Estas ubicaciones son particularmente peligrosas porque el material puede estar muy deteriorado y en contacto directo con los espacios donde se desarrolla la actividad deportiva.

Instalaciones de climatización y fontanería

Las tuberías de agua caliente y los conductos de climatización de instalaciones construidas antes de 1990 suelen estar aislados con coquillas o revestimientos de amianto. En piscinas cubiertas, donde el sistema de calefacción y ventilación es esencial, este riesgo es especialmente relevante y a menudo pasa desapercibido en las inspecciones rutinarias.

Otros materiales frecuentes

Riesgos para deportistas, usuarios y trabajadores

La peligrosidad del amianto no depende únicamente de su presencia, sino de su estado de conservación y de si el material es friable (que se desmenuza fácilmente liberando fibras) o no friable. Sin embargo, en instalaciones en uso durante décadas, el deterioro es frecuente y el riesgo real.

Los deportistas y usuarios habituales de instalaciones con amianto degradado pueden estar expuestos a concentraciones de fibras que, aunque en muchos casos son bajas, son acumulativas y no tienen umbral de seguridad conocido. La Organización Mundial de la Salud ha establecido que no existe una dosis mínima segura de exposición al amianto.

Para los trabajadores de mantenimiento —fontaneros, electricistas, personal de limpieza— el riesgo es mayor, ya que intervienen directamente sobre los materiales sin necesariamente conocer su composición. El Real Decreto 396/2006, que regula las actividades con riesgo de exposición al amianto en España, exige que estos trabajos sean realizados exclusivamente por empresas inscritas en el Registro de Empresas con Riesgo de Amianto (RERA) y con trabajadores debidamente formados y vigilados sanitariamente.

Obligaciones legales para gestores de instalaciones deportivas

La normativa española establece con claridad las responsabilidades de los titulares y gestores de instalaciones que puedan contener amianto. El marco legal principal es el Real Decreto 396/2006, complementado por la Orden TED/1138/2021 que actualizó los procedimientos del Registro General de Amianto.

Las principales obligaciones son:

Los gestores que incumplan estas obligaciones se exponen a sanciones administrativas significativas, además de la responsabilidad civil y penal que pueda derivarse de daños a la salud de usuarios o trabajadores.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si el polideportivo o piscina municipal que utilizo tiene amianto?

La mejor forma de comprobarlo es consultar con los gestores de la instalación o con el ayuntamiento correspondiente. Si el edificio fue construido o reformado antes de 1990, existe una probabilidad elevada de que contenga materiales con amianto, especialmente en la cubierta. También puede consultarse el Registro General de Amianto a través de los organismos competentes de cada comunidad autónoma.

¿Qué debo hacer si detecto materiales deteriorados que podrían ser amianto en una instalación deportiva?

No debe manipularse ni intentar retirar el material por cuenta propia. Lo correcto es comunicarlo de inmediato a los responsables de la instalación y, si estos no actúan, notificarlo al ayuntamiento o a la inspección de trabajo correspondiente. La evaluación y actuación debe ser realizada siempre por una empresa especializada y autorizada.

¿Es obligatorio retirar el amianto de una instalación deportiva si está en buen estado?

No necesariamente. La normativa española permite mantener los materiales con amianto siempre que estén en buen estado de conservación y no representen un ries